La batalla 'visible' de Mabel Flores mediante la música
- 11 may 2018
- 10 Min. de lectura
La tarrasense Mabel Martín Flores es una joven cantautora que transforma las denuncias soacilaes feministas en arte creando un sonido orgánico de canciones protesta. MabelFlores Project es una formación mestiza de Terrassa que nace, oficialmente, en junio de 2016 a ritmo de reggae, ska, rancheras, pop-rock y música de autor de mensaje feminista, comprometido y con mucho descaro. Ofrece un directo cómplice, íntimo y muy cercano.
Hace de su voz dulce una explosión de puro sentimiento, de lucha y sinceridad, un viaje entre la alegría, el desconsuelo, el humor y lo cotidiano. Un canto a la resistencia, a la luna, a las mujeres que luchan, a los corazones abiertos de par en par de la mano de Mabel Flores (la voz principal y guitarrista rítmica) y los arreglos y acompañamientos solistas de Jofré Orús (guitarra eléctrica y coros).
A pesar de su reciente formación (2016), lleva una agenda cargada de conciertos donde ya casi alcanza los 50 presentando su primer trabajo en solitario – ‘Desnudo al alma’ -, poniéndolo a disposición del público durante sus actuaciones. El 13 de marzo de 2018 acabo de presentar su nuevo disco ‘Entre mujeres’ con 3 músicos que la acompañan: Jofré Orús a la guitarra eléctrica y los coros, ‘El Peri’ a la percusión y Mar Safont al bajo y a los coros.

Mabel Flores tocando la guitarra./ Dolça Pedret
El tema feminista parece ser que últimamente tiene mucho ruido, pero las mujeres llevan luchando mucho más tiempo del que está teniendo parte esta visibilidad. ¿Hace cuánto tomaste tu partido de esta lucha por la igualdad?
No existe un momento determinado. Si que me di cuenta precisamente de que el tema de la cosificación a mi me afectaba bastante y a nivel artístico fue aproximadamente hace dos años que quizás empecé a invertir más energías en escribir en relación al feminismo y a la mujer que a otros temas. Entonces no sé decirte con qué edad ni cuál fue el despertar. El año pasado empecé en un colectivo feminista y al final poco a poco como que te vas enriqueciendo y formándote en el tema y al final si que te das cuenta de la gravedad del asunto, pero no existe un momento en el tiempo.
Que responderías a la frase de ‘las únicas que son feministas son las feas, amargadas, peludas y bolleras’?
Me parece una barbaridad increíble. Tal vez es una forma de justificar como que las feas, peludas y amargadas necesitan ir en contra del hombre porque no se fija en ellas y entonces me parece una ‘machirulada’ más entre muchas otras. Al final luchamos las feas, las guapas, las gordas, las flacas y todas las que estén medianamente concienciadas de este tema.
¿Cómo se te ocurre la idea de hacerte cantautora y transformar en arte la reivindicación?
Inicialmente comencé un poco para escribir para mi, quizás para tratar mis problemas. Como quien va al psicólogo, otros van a terapias y yo empecé en la música para sanarme a mi misma y en el momento que empecé a compartirlo me di cuenta que conectaba con otras personas y eso fue como abrirme la puerta. Entonces la idea no se me ocurrió, fue bastante innato, ya que me gustaba mucho escribir y empecé a tocar la guitarra para poder ponerle música a las letras. A nivel reivindicativo supongo que surgió todo en el momento en que me di cuenta que compartir con la gente pues a ellos les transforma medianamente su momento y me apetece afectar el entorno de las personas, es decir, provocarles algo. Así se me ocurrió.
Comencé a escribir para mi,
quizás para tratar mis problemas
Hace relativamente poco has sacado tu tercer disco, ‘Entre mujeres’. ¿En qué se inspira?
Se inspira en la mujer totalmente, por eso se llama ‘Entre mujeres’. A mi me apetecía bastante visibilizar que somos muchas en la música, que quizás no se nos ve suficiente porque el sector musical también es muy machista y patriarcal. Me apetecía relacionarme con compañeras con las que nunca había trabajado, conocer a personas que admiraba un montón musicalmente y no había tenido la oportunidad de hacerlo. Sobre todo esto, trabajar con mujeres porque tengo otro proyecto donde la mayoría de músicos son hombres y apetecía mucho esto: relacionarme con otras mujeres, ver cómo trabajan otras mujeres y al final como aprender un poco de ellas, visibilizarnos y crear un poco la red de mujeres.
¿Cómo te está yendo la gira?
Está muy bien la verdad. Están saliendo un montón de conciertos y el disco se está recibiendo mejor de lo que me esperaba. Está teniendo bastante impacto.
¿Qué destacarías de cada uno de tus discos?
Solo tengo dos en solitario. El primero fue muy introspectivo, además fue amateur, ya que no tenía mucha idea ni de grabar ni de demasiado en general. Fue una maqueta muy humilde con la que no pretendía llegar a ninguna parte. De este último disco destacaría tal vez más el hacer las cosas con más profesionalidad sabiendo de qué va el tema. A parte de estar todo producido por mi, es todo muy personal, muy mío y sobre todo destacaría el hecho de visibilizarnos que creo que es super importante ahora mismo en los tiempos que están corriendo.
Tu nuevo disco está cargado de un mensaje feminista y lucha social, se centra sobretodo en la figura de la mujer en la sociedad. ¿Piensas que el arte, en tu caso la música, puede influir a cambiar ciertas ideologías machistas en la sociedad o, al menos, hacer reflexionar sobre ello?
Yo creo que sí. Sin demasiadas pretensiones, pero creo que toda la música nos transforma. Bueno, creo que todo arte nos transforma. De hecho, el arte si no provoca nada y te deja indiferente no es lo que busca el artista, ya que todo artista busca provocar algo y cuando las letras son sociales, son reivindicativas, son protesta y tanto que buscamos hacer sentir cosas. No sé si como para llegar a cambiar el mundo, pero bueno que en ello estamos, intentándolo si más no. Pero si cambiar la realidad momentánea de la persona que te está escuchando y se está quedando con el mensaje que envías. Por ejemplo, en el caso de los maridos tengo una canción -La Sopita- que habla de una mujer mayor que deja al marido. Es muy brutal ver en directo como hay veces que la mujer le pega el codazo al marido y él se queda con cara de ‘vale si, están hablando de mi’. También, con el poema muchos hombres me han venido a veces a decirme que no están de acuerdo con que la mujer está oprimida. De todas formas generas un debate y generar concienciaciones ya está bien en este caso.
Es brutal ver en directo como hay veces que
la mujer le pega el codazo al marido y él se queda
con cara de ‘vale si, están hablando de mi’

La cantautora mientras da sus más sinceras declaraciones./ Dolça Pedret
¿Qué es para ti la cosificación? ¿Cómo la definirías?
Para mi la cosificación consiste en el hecho de transformar en un objeto a un sujeto.
¿Te has sentido alguna vez cosificada por tu condición de ser mujer?
Sí, muchísimas veces.
Acabo de ver que has subido una cuenta de Instagram en tus historias para apoyarla que se trata sobre músicos que se ven envueltos en casos de cosificación, agresiones por temas de género. ¿Te han dicho alguna vez algo mientras hacías un concierto por el mero hecho de ser mujer y te has sentido cosificada?
Si me han gritado no me he enterado. Si que tener conocidos entre el público y que luego te vengan y te digan: “ostia tía, el primer comentario que han dicho de ti es << que buena que estabas>>”. Al final comentarios de estos te los vas a encontrar en todas partes pero creo que me he sentido muy cosificada sobretodo de más joven, de adolescente y creo que aquí radica el primer problema. Porque encima te acostumbran a cosificar cuando eres jovencita, cuando no tienes recursos, cuando no sabes qué hacer ante la situación,cuando te ven vulnerable al fin y al cabo y creo que esto es lo que hay que erradicar, que luchar y revertir la situación. Precisamente los casos que están saliendo en la cuenta de “músicos agresores”son de músicos que agreden a menores de edad. Músicos que tal vez tienen 40 años y están hablando con chavalitas de 16-17, que dices: “ no sé dónde pretendes llegar pero es que esto es incluso ilegal”. Y aunque tuvieran 18, es que estamos hablando ya de una posición de privilegio, estamos hablando de que eres un tío y estamos hablando de que es una chica a la que le sacas, tal vez, 15 años. Entonces, bueno, denunciémoslo. Y que todo el mundo que lo haya sufrido se manifieste.
No se si has visto una película francesa que acaba de salir que se llama ‘No soy un hombre fácil’ en la que se muestra a un machista que prueba de su propia medicina cuando despierta en un mundo dominado de mujeres y los papeles están intercambiados. Por ejemplo: es el hombre el que coge la baja por paternidad, el que cuida de la familia, ha de ir depilado, arreglado, enseñar las piernas y el escote, etc. ¿Crees que la mujer puede cosificar al hombre?
¿Es nueva? No la he visto. Pero sí, creo que no sólo que puede, sino que también lo hace. Al final la cosificación es, para mi entender, transformar en un objeto a un sujeto, a un sujeto que no solo tiene un físico sino que también tiene una mente, tiene unos pensamientos, una vida, unas libertades y en el momento en que la cosificas le arrebatas todo lo humano que le pertenece. Entonces, creo que las mujeres también cosificamos y creo que no deberíamos cosificar nunca nadie a nadie: ni hombres a mujeres, ni mujeres a mujeres, ni mujeres a hombres, nadie a nadie.
Quizás se cosifica de una manera diferente. Por ejemplo, en la publicidad a los hombres sí que se les cosifica mostrándoles en bañador, pero es como para decir a la mujer “soy un hombre, aquí estoy y voy a ir a por ti”. En cambio a la mujer se le muestra más vulnerable.¿No es así?
Si, a la mujer se la ve más pasiva. Pese a esto, seguro que vosotras también os habréis encontrado la típica colega que dice: “ua, estaba buenísimo”. Yo pienso : no lo conoces absolutamente de nada, no sabes si es un tío interesante, si te va a aportar algo en la vida, si es un capullo existencial, pero está bueno ¿no? Y como está bueno pues ya está , ya vale. Me refiero a cosificación en este sentido, en el sentido de que intentemos ir más allá de un físico, que también es nuestro y también y podemos hacer uso de él pero con conciencia, con sensibilidad.
En las discotecas generalmente las mujeres pueden entrar gratis hasta una hora determinada. ¿Alguna vez lo has hecho? ¿Lo consideras algo negativo? ¿Crees que tiene que ver con la cosificación?
Supongo que sí. La verdad es que no lo recuerdo porque también ahora mismo no voy a estos sitios, hace tiempo que no voy y las salas donde pago normalmente son por conciertos y pagamos todas y todos. Pero, supongo que sí que lo he hecho de más jovencita. No lo veo nada bien, y en su momento no era consciente de que si no pagas el producto eres tú y el reclamo eres tú, pero supongo que en alguna habré entrado, seguro.

Marina Vilches y Mabel Flores mientras se produce la entrevista./ Dolça Pedret
Hoy se está haciendo una manifestación contra la sentencia del caso “La Manada” en Barcelona por considerar que ha sido un abuso sexual y no una violación. ¿Qué consideras de este caso?
Considero que la justícia está patriarcalizada también. Me leí la testificación del cabecilla de La Manada, “El Prenda” y a mi no me encaja nada. Me falta leerme toda la sentencia que me han dicho que son 400 páginas pero no sé, me parece muy heavy. De hecho hice un escrito la semana pasada en el que manifestaba como me sentía delante de esto y es indignación, rabia, enfado y son un montón de sentimientos negativos porque al final lo que te están enseñando es “juégate tu vida, para luego poder demostrar que te negaste, te resististe, te opusiste a lo que parece ser que al juez no le queda claro que le hicieron a esta muchacha”. No sé, creo que tenemos un gran camino por delante, demasiado, y que esto ha sido como la gota que ha colmado el vaso. Porque el feminismo sí que es verdad que está cogiendo muchísima fuerza, que ya existe hace años pero parece ser que ahora ya no hay retorno. Vamos para adelante y no hay retorno.
Lo vemos en la publicidad donde las compañías utilizan a modelos apenas vestidas para vender sus productos. Lo vemos en la televisión donde los personajes femeninos van maquilladas y llevan ropa apretada y faldas cortas mientras sus compañeros masculinos visten trajes o ropa suelta. ¿Cómo se puede empezar a cambiar esto?
Yo no sé cómo se cambia. Creo que hay que hacer mucha, mucha, mucha pedagogía, creo que hay que empezar también a discriminalizar el hecho de que las mujeres vayan con cierta ropa. Ahora, por ejemplo, ha salido una noticia de que un instituto ha prohibido, ahora que empieza a llegar el verano, que las alumnas vayan con escotes, tops, faldas, shorts… un montón de gilipolleces que al final están recortando otra vez nuestras libertades, estamos volviendo para atrás porque ya no nos podemos poner la ropa que quiero porque se me criminaliza a mi en vez de criminalizar al hombre que es, al final, el culpable de lo que a mi me pase.Al final te acaban señalando a ti de que tú puedes controlar tu ropa, por lo tanto tu puedes controlar lo que a ti te pase. Por eso creo que hace falta muchísima pedagogía. Y dejar de señalarnos a nosotras, eso lo primero. Y lo segundo, empezar a hacer ilegales todos estos anuncios y este uso del cuerpo de la mujer.
Por último, ¿nos podrías cantar una de tus canciones?
Sí, claro. ¿La de “La batalla invisible” queréis?
Vídeo de Mabel Flores tocando la canción "La Batalla Invisible". /Dolça Pedret
Después de haber entrevistado a Mabel, nos quedamos con la idea de que sí, es cierto que queda mucho camino por recorrer hacia la igualdad, queda un camino muy largo. Son muchas las piedras y los impedimentos contra los que el feminismo lucha diariamente, tanto en mayor como en menor escala. Pero también es cierto de que nunca se derrota al que nunca se rinde, por lo tanto, si luchamos y lo hacemos juntas, la igualdad cada vez se acercará más.
MÁS INFORMACIÓN:






























Comentarios